Archivos de la categoría ‘Filosofía’

Chacona

Abril 27, 2008

La belleza de esta obra difícilmente escape la percepción de alguien. La chacona de Bach, de su Partita para violín solo No. 2 en Re menor, es una de sus obras más destacadas. Desde la primera vez que la oí interpretada en un disco en oferta por un violinista no muy destacado me enamoré de ella. A partir de ese momento está continuamente entre mis piezas musicales favoritas (una lista frecuentemente sujeta a modificaciones).

Varios meses pasé disfrutando casi todos los días los quince minutos que dura esta máxima expresión del arte humano. Tiempo después descubrí que existían transcripciones e intérpretes de esta obra en mi instrumento, la guitarra. La obra musical más grande de la historia podía ser ejecutada en mi humilde instrumento!

Comencé a oír más y más versiones, por diferentes intérpretes, tanto en violín como en guitarra. Los diferentes tonos, tempos, calidades de expresión. A pesar de tanto amor que le tenía había algo que me impedía intentar conquistarla con las cuerdas de mi guitarra (algo más allá de las dificultades técnicas). Le tenía un sumo respeto. Pensaba que no podría honrar esta composición, era demasiado perfecta para mí, y si intentaba interpretarla solamente le haría daño, le quitaría su perfección.

Aún hoy, que domino todos sus compaces casi a la perfección, no me atrevo a interpretarla en público. La toco en privado solo para mí, cuando la fortuna de la vida no me sonríe, y necesito algo que me anime, alguien que me acompañe, que me hable al oído con una voz dulce, que me comprenda.

Esta obra me hace sentir las más diversas emociones, hay pocas piezas musicales que me hacen lo mismo. A través de sus variados matices viajo por lugares, recuerdos olvidados, vuelvo a encontrar las alegrías que ya no existen, las tristezas que había soterrado.

Luego del acorde final, siempre hay un largo silencio. Luego, paz, es como haber vivido toda una vida. Siento haber pasado por todas las experiencias posibles para el ser humano. Siento que ya nada me puede sorprender.

Y en verdad es difícil encontrar algo tan trascendente como la belleza de esta pieza musical. Me hace creer en la existencia, imperfecta pero perfectible, en mí mismo, en la naturaleza humana. Que hay en este mundo algo más allá del lago de lágrimas de todos los días.

Bach y Kant, genios singulares y similares

Marzo 26, 2008

En 1685 nacía en Eisenach, Alemania Johann Sebastian Bach, uno de los más grandes genios que haya dado la humanidad. Casi cuarenta años después nacía en Königsberg, hoy perteneciente a Rusia, uno de los filósofos más brillantes e innovadores de todas las épocas, Imanuel Kant.

Es remarcable la gran cantidad de similitudes que encuentro entre estos dos personajes, es tal vez por eso que a los dos admiro tanto:

  • Ninguno de los dos fueron viajantes, siempre trabajaron en un área pequeña, sin alejarse mucho de sus ciudades natales.
  • Ambos mostraban una diligencia admirable, siempre dedicados a perfeccionar sus respectivas obras.
  • Ninguno de los dos recibieron el reconocimiento que merecían en vida.
  • La obra de ambos es considerada impenetrable o incomprendible por muchos.
  • Estas son las similitudes más evidentes, pero luego hay muchas más al analizar más a fondo sus vidas y sus obras. La obra de ambos es de gran profundidad y belleza. Es más, creo que ambos tocan el mismo tema, de una manera distinta.

    Es cierto, en realidad sus obras es sobre el mismo tema. Kant, como filósofo teórico utiliza las palabras para analizar el mundo, lo que conocemos, lo que podemos conocer y lo que no. Bach, utilizando intervalos medidos de notas musicales en un denso contrapunto, nos muestra una de las capacidades del intelecto humano en la que más podemos confiar y regocijarnos, la admiración de la belleza. Y además, como muchos saben, gran parte de la obra de Bach está dedicada a Dios, y otra gran parte a dar un mensaje moral en las liturgias de la iglesia luterana. Por su parte Kant dijo:

    “Nada nos produce más admiración intensa y continua que, el cielo estrellado allá arriba, y la ley moral aquí adentro”.

    Esta frase es una de las más importantes de la “Crítica de la razón Pura” de Kant. Y Bach “dice” lo mismo con su música. Sus cantatas, sus arias, sus corales nos muestran estas dos capacidades del intelecto de las que más tenemos que aprobechar, la apreciación de la belleza y la presencia de una directiva moral.

    Nada más un pensamiento que me vino al leer a Kant y oír una cantata de Bach. Dos genios singulares, similares e inigualebles.

  • Johann Sebastian Bach: Descarga y análisis de sus obras.